bajo la flor del espino…

Te aseguro niño –dijo la abuela- que juran los lugareños que entre las doradas flores del espino podrás hallar colgando una olla de tres patas que señala el lugar exacto de un entierro.

 ¡Un entierro! –exclamó el niño.

¡Qué te horroriza, niño! –dijo la abuela-. Es un tesoro oculto. No más que eso.

 

(Colaboración para el Calendario de la editorial Sol y Luna). Grafito sobre papel e intervención digital.

 

Anuncios